Síguenos en las redes :D

Para ser feliz debes aprender a ignorar a bastantes personas

Apuntate a nuestra Newsletter

Y no te pierdas ninguna actualización

Muchas veces separarnos de las personas problemáticas no solo es una cuestión de comodidad, sino de salud mental. Hay actitudes que nos llegan a desequilibrar tanto que nos bloquean y nos impiden efectuarnos, sometiendo nuestro bienestar emocional a sus antojos.

Todos sabemos de buena tinta que nuestras relaciones no siempre nos aportan algo positivo, aunque verdaderamente lo esperemos. Pese a que somos conscientes de esto, no cuesta percatarnos de que estamos nutriendo intercambios tóxicos.

Esto es, nos semeja algo “tonto” e incoherente mas, no obstante, no podemos escapar de la realidad. Sacrificar nuestro bienestar por el resto está a la orden del día para cada uno de ellos de nosotros.

Con lo que nos hallamos ante el triste panorama de vivir sometidos a relaciones insalubres con personas que no nos aportan sinceridad ni buenas emociones. Esto es, intercambios cargados de intereses y egoísmos. De ahí que, para poder medrar debemos aprender a ignorar a determinada gente en ciertos instantes.

b0db561e12696d76b6ebc0ac64ba12f0

¿Qué es lo que debemos ignorar para ser felices?

Las situaciones a partir de las que es conveniente comenzar a obsequiar nuestra ausencia son variopintas. Por norma general podemos reconocer con facilidad lo que nos turba mas posiblemente nos lleve un tiempo en otras ocasiones.

Conocerlas nos ayudará a tomar conciencia de la realidad e incluso puede asistirnos a adelantar estas cuestiones, de forma que podamos impedir que nos hagan más daño que el ineludible. Dicho esto, veamos algo más detenidamente lo que debemos aprender a ignorar:

Leer también >>  Batido de avena para bajar hasta 1 kilogramo diario (Vídeo)

1.Las críticas del resto. Nadie nos puede afectar sin nuestro consentimiento. Esto es, somos nosotros lo que damos validez a las creencias de los demás. Lo que otros piensen sobre las decisiones que tomamos no debería importarnos, en tanto que es tan probable que nos equivoquemos como que lo hagan.

2. La creación de inseguridades. Hay personas que se creen que son especialistas en la vida de todo. Estos terminan consciente o bien de manera inconsciente, creando inseguridades y pequeñas frustraciones en la gente que les rodea. Intenta ignorar este género de actitudes, puesto que solo te conducen a la frustración.

3. Preocuparnos por lo que no podemos supervisar. Si nos preocupa de qué manera va a actuar esa persona o bien qué va a hacer o bien decir, algo va mal. O sea, la gente no va haciendo daño de manera deliberada y no debería de tenernos en desequilibrio que nos respeten o no. Si esto ocurre, es mejor de que alejes de esa persona.

4. Las comparaciones obsesivas. Está realmente bien que la gente triunfe y tenga éxito, pero no que hagan sentir a el resto poca cosa. No hay persona más intrascendente que aquella que utiliza sus logros para despreciar a los demás. Por eso, prosigue centrándote en lo que puedes hacer para seguir creciendo y recuerda que lo que consigas depende en gran parte de que te lo creas.

cinco. Los intereses y egoísmos. No todo el planeta te ayuda cuando procuran aparentar estar haciéndolo. Comienza a desactivar la realidad y analiza cara qué lado se inclina la balanza siempre y en todo momento. Si hay un equilibrio, significa que hay armonía en vuestra relación; si por contra no lo hay, algo va mal.

Obsequia tu ausencia a quien no valore tu presencia

Regala tu ausencia a quien no valore tu presencia

Debemos darnos cuenta de que con el tiempo la imagen que tenemos de las personas puede mudar, lo que implica que desconoceremos a aquellos que creíamos conocer.

Obsequia tu ausencia y tu indiferencia a quien no te valore; pero no de cualquier forma, auséntate emocionalmente. No lo hagas como una forma de venganza, sino como una forma de resguardarte.

A veces nos percatamos demasiado tarde de que todo cuanto hemos hecho por alguien ha sido ignorado o bien menospreciado en el terreno emocional. Es posible que entonces nos sintamosdecepcionados y que nos demos cuenta de que no han movido ni un dedo por nosotros.

Lograr que lo que alguien haga o bien no haga no nos afecte actúa como un ungüento. Puede que resulte costoso al principio, pero los resultados empiezan a notarse bien pronto en nuestra salud emocional.

En verdad, cuando somos capaces de hacerlo, nos damos cuenta de que es un auténtico placer poder escucharnos sin nada que enturbie nuestro diálogo interior.

Lo cierto es que procurarlo no solo merece la pena, merece la alegría.

[socialpoll id=”2429488″]

ciento cinco

Apuntate a nuestra Newsletter

Y no te pierdas ninguna actualización

Por favor, apóyanos compartiendo en tus redes sociales.
Cerrar menú