Para la mujer más maravillosa del mundo. Para ti, mi mejor amiga

Creo firmemente que hay un momento en nuestras vidas en el que encontramos a nuestra alma gemela. Y no estoy hablando de ningún hombre, que quede claro. Estoy hablando de esa persona que conociste y que no te cayó NADA bien, pero que terminó metiéndose en tu vida y convirtiéndose en tu inseparable compañera.

Una persona que ha estado contigo acompañándote en cualquier momento que la has necesitado. Esa persona a la cual puedes llamar a cualquier hora y que sabes que estará ahí. Aquella que ha estado en situaciones incómodas para hacerte algún favor. Esto es para ti, mi mejor amiga.

 

Querida amiga:

En primer lugar tengo que darte las gracias por ser como eres, porque me dejas ser yo misma cuando estoy contigo. Gracias por ser transparente, sincera y por compartir conmigo no sólo mis momentos felices, sino también los más desastrosos, vergonzosos y tristes. Gracias por aceptar que a veces no te cuente las cosas y  esperar pacientemente a que esté preparada para contártelas y estar dispuesta a levantarme una vez si me caigo.

Gracias por ser la persona más buena que conozco, en verdad, haces del mundo un lugar mejor, por lo menos mi mundo es maravilloso gracias a ti. Gracias porque nunca esperas nada a cambio y, sin embargo, das todo por los demás.

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Gracias por todas las veces que nos hemos reído y por las que nos hemos peleado también. Gracias por sostenerme, por ser mi cable a tierra, no sé que haría sin ti en mis momentos de locura.

Gracias porque siempre sacas lo mejor de mí, por hacer que estos años en los que hemos sido amigas parezcan mucho mejor de los que son. Porque durante estos años hemos creado recuerdos para toda una vida. Gracias por recordarme que no tengo que preocuparme por los demás, sino sólo por aquellos que me quieren.

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Gracias por ser mi fiel escudero, me defiendes ante cualquier persona, aunque luego en privado me eches la bronca por lo que hice. Gracias por tantas cosas, pero sobre todo, gracias por darme todas estas razones para agradecerle a Dios el haber puesto en mi camino a un ser tan maravilloso como tu.

¡SIMPLEMENTE GRACIAS POR SER MI PERSONA FAVORITA, GRACIAS POR EXISTIR!

Autor: Candela Duato.


    
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