Lo ideal sería tener el corazón en la cabeza y el cerebro en el pecho. Así pensaríamos con amor y amaríamos con sabiduría

 

Mafalda según la wikipedia.

Loading...
¿¿Jugamos una partida??

Leer también >>  La importancia de los límites: de la infancia a la adolescencia
Categorías: Filosofia

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *